

Visto en Chistes diarios

Corto Maltés, La juventud
Publicado por mefistum en 1:43 Etiquetas: Comics, Corto maltés 22 diciembre 2008
"Porque el sueño más real es aquel más distante de la realidad, aquel que vuela solo, sin necesidad de velas ni de viento." (Corto Maltés)
Según su biografía, Corto Maltés nació el 10 de julio de 1887 en La Valeta (Malta). Su padre era un marino británico procedente de Cornualles y su madre era una gitana, apodada "la niña de Gibraltar", nacida en Sevilla. Debido al Origen de su padre Corto Maltés es un súbdito británico. Su residencia oficial está en La Antigua, en las Antillas, pero su residencia preferida se encuentra en Hong-Kong. Corto Maltés vivió buena parte de su infancia en Córdoba.
Sin embargo, para quienes tuvimos la fortuna de crecer leyendo sus aventuras, Corto significa mucho más que estos datos biográficos. Él, con sus viajes por lugares exóticos y personajes de la más distinta ralea, es el cómplice ideal para la imaginación; esa que debe ser incentivada, motivada y hasta exigida. Nunca hay que dejar de soñar, a pesar de que a veces sintamos que las ilusiones ya no tienen cabida, que el pragmatismo es el camino a seguir.
Corto no es un super héroe, no tiene
poderes sobre humanos ni aparatos ultra modernos que le faciliten las cosas. Él es un simple mortal que un día se dio cuenta que no tenía la línea de la fortuna en su mano y decidió hacerse una con una navaja. Eligió ser el creador de su propio destino. Se equivoca y acierta, cambia de estados de ánimo, políticamente imcorrecto a veces, coqueteando con una deliciosa doble moral en ocasiones. Pero siempre tremendamente humano y por eso, tan cercano y entrañable.Como un auto regalo y, a la vez, como una manera de compartir cosas que me importan con personas que son especiales para mi, iré entregando las aventuras nacidas de la imaginación y el talento de Hugo Pratt. He aquí el primer volumen.
Saludos.

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Revisando algunos blogs que suelo visitar, me encontré en Vagabundia con esto. Vale la pena dedicarle unos minutos.
no importa hacia donde vayas
siempre necesitas alguien a tu lado.



Escribía hace un tiempo, en otro lugar, que Mampato junto a Papelucho, se encuentra dentro de los recuerdos infantiles más gratos de muchos chilenos. Mucho antes de que la cumbia y el regetón se convirtieran en la distracción mayor de los niños de este flacuchento país, y cuando aun se leía, estos dos personajes divertían y hacían soñar a moros y a cristianos.
Personalmente, me incliné siempre por Mampato, supongo que inconcientemente ya me veía atraido por lo menos políticamente correcto o ese humor un tanto ácido y negroide que se encontraban en sus p
áginas.
No es fácil vivir y criarse al final del mundo, encerrado entre cordillera y mar, a punta de temblores y erupciones volcánicas. Tal vez a eso se deba este gusto tan nuestro por el sarcasmo y la ironía. Seguramente la fascinación que sentimos muchos por este niño travieso y curioso y por su amigo Ogú, que resolvía todo a golpe limpio, no sea fácil de entender de buenas a primeras.
Mampato fue creado en 1968 por Eduardo Armstrong para la revista del mismo nombre. Inicialmente, los argumentos pertenecían al mismo Armstrong y los dibujos a Oscar Vega, pero luego de un par de números, se hizo cargo de la historieta Themo Lobos, quien le dio ese tono didáctico y entretenido que identificó al personaje. Lobos, además de su talento indiscutido como dibujante, poseía una creatividad inagotable como guionista. A eso hay que sumarle su rigurosidad al momento de crear cada episodio.
En su primera aventura nuestro héroe recibe como regalo de parte de un extraterrestre, un cinto espacio-temporal, gracias al cual puede transportarse a cualquier momento de la historia, pasada o por venir. Los capítulos que pongo a disposición son Golagolas y Kilikilis y Mampato y Rena en el siglo 40, en los cuales hacen su aparición Ogú y Rena, que luego se convertirían en sus conpañeros inseparables.

Personalmente, me incliné siempre por Mampato, supongo que inconcientemente ya me veía atraido por lo menos políticamente correcto o ese humor un tanto ácido y negroide que se encontraban en sus p
áginas.No es fácil vivir y criarse al final del mundo, encerrado entre cordillera y mar, a punta de temblores y erupciones volcánicas. Tal vez a eso se deba este gusto tan nuestro por el sarcasmo y la ironía. Seguramente la fascinación que sentimos muchos por este niño travieso y curioso y por su amigo Ogú, que resolvía todo a golpe limpio, no sea fácil de entender de buenas a primeras.
Mampato fue creado en 1968 por Eduardo Armstrong para la revista del mismo nombre. Inicialmente, los argumentos pertenecían al mismo Armstrong y los dibujos a Oscar Vega, pero luego de un par de números, se hizo cargo de la historieta Themo Lobos, quien le dio ese tono didáctico y entretenido que identificó al personaje. Lobos, además de su talento indiscutido como dibujante, poseía una creatividad inagotable como guionista. A eso hay que sumarle su rigurosidad al momento de crear cada episodio.
En su primera aventura nuestro héroe recibe como regalo de parte de un extraterrestre, un cinto espacio-temporal, gracias al cual puede transportarse a cualquier momento de la historia, pasada o por venir. Los capítulos que pongo a disposición son Golagolas y Kilikilis y Mampato y Rena en el siglo 40, en los cuales hacen su aparición Ogú y Rena, que luego se convertirían en sus conpañeros inseparables.

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Calexico: Garden ruin (2006) y Carried to dust (2008)
Publicado por mefistum en 2:36 Etiquetas: Calexico, Música 01 diciembre 2008
Llevo casi una hora intentando escribir algo y... no pasa nada. ¿Cómo recomenzar? Por si fuera poco, tu me dices que esperas "algo bueno" :sRecuerdo que hace unos 5 ó 6 meses, mientras daba una y mil vueltas por la frialdad casi cruel de las noches de mi ciudad, se repetían una y otra vez esas malditas preguntas: "¿Por qué? ¿por qué?" "¿tánto miedo se le puede tener al amor?"
Y mientras convertía a Deep down en mi himno personal del momento, sentía que tánta rabia, tánto desencanto y decepción, tenían que servir de algo. No podía permitir que me carcomieran inutilmente. Esa llovizna intensa y el frío desgarrador que parecía llegar hasta mis huesos tampoco me podían abatir. Si necesitaba más abrigo, lo conseguiría; si era necesaria más protección, pues, habría que buscarla. No era bueno seguir exponiéndose tan abiertamente. Si, si, era lo más razonable... lo más razonable.
Pero algo no funcionaba, no sé por qué sentía que entre más me abrigaba, más me iba debilitando.
Creo que nuestras emociones no son las culpables de esa angustia que a veces no nos deja ni respirar. Es nuestro raciocinio el que se equivoca, el que desmenuza hasta el hartazgo, el que analiza sin sentido lo que no es necesario analizar. Nos engaña nuestro cerebro, nos dice que hay que mantenernos protegidos en todo momento. Tenemos que levantar defensas para cualquiere aventualidad. Nos convence de que el corazón es un irresponsable y que lo mejor es darle una explicación racional a nuestras desiciones. Nos empantana en nuestro miedo a volar y lo justifica.
Y nosotros, para demostrar nuestra "madurez", exhibimos impúdicamente nuestra satisfacción por no dejarnos llevar por estupideces sentimentaloides. Y, por si fuera poco, nos autofelicitamos por ser cada día más civilizados. Pero, sin embargo... algo sigue faltando.
Hoy, mientras escucho, re-escucho, comparto y disfruto Carried t
o dust con cuanto desprevenido se cruza en mi camino, siento que lo mejor que pude hacer fue dejar de protegerme. Apartar las bufandas, los abrigos y el miedo. Sufrir, dejar que el dolor tuviera su espacio, sin negarlo. Creo que sólo así puedo decir honestamente que estoy en condiciones de volver a empezar, de volver a creer.
Gracias a Ale, Ozzy, Vane, Enver, Jean. Gracias a todos los que, de una u otra manera, me hicieron sentir su aprecio y apoyo. Para ustedes son estos dos joyas de uno de los mejores grupos (quizás el mejor) del momento: Garden ruin (2006) en el que Joey Burns y John Convertino, se alejan un tanto de lo que venían haciendo para explorar sonidos más alternativos, e incluso más radiales, y que pasa de la sorpresa a la adicción, y Carried to dust (2008) sin duda, el mejor disco editado este año.
Hay que imbuirse, dejarse atrapar, disfrutar a fondo desde ese hermoso homenaje a Victor Jara con el que comienza el disco; aprenderse de memoria Inspiración, ese bolero que inicia con unas trompetas impresionantes, al mejor estilo mexicano que tanto han explorado los muchachos de Calexico. O bien, reconocer la voz inconfundible del bueno de Sam Beam (Iron & Wine) en House of Valparaiso.
En fin, hay que dejarse atrapar, sin temor. Al fin y al cabo, de eso se trata ¿o, no?
Saludos.

Y mientras convertía a Deep down en mi himno personal del momento, sentía que tánta rabia, tánto desencanto y decepción, tenían que servir de algo. No podía permitir que me carcomieran inutilmente. Esa llovizna intensa y el frío desgarrador que parecía llegar hasta mis huesos tampoco me podían abatir. Si necesitaba más abrigo, lo conseguiría; si era necesaria más protección, pues, habría que buscarla. No era bueno seguir exponiéndose tan abiertamente. Si, si, era lo más razonable... lo más razonable.
Pero algo no funcionaba, no sé por qué sentía que entre más me abrigaba, más me iba debilitando.
Creo que nuestras emociones no son las culpables de esa angustia que a veces no nos deja ni respirar. Es nuestro raciocinio el que se equivoca, el que desmenuza hasta el hartazgo, el que analiza sin sentido lo que no es necesario analizar. Nos engaña nuestro cerebro, nos dice que hay que mantenernos protegidos en todo momento. Tenemos que levantar defensas para cualquiere aventualidad. Nos convence de que el corazón es un irresponsable y que lo mejor es darle una explicación racional a nuestras desiciones. Nos empantana en nuestro miedo a volar y lo justifica.
Y nosotros, para demostrar nuestra "madurez", exhibimos impúdicamente nuestra satisfacción por no dejarnos llevar por estupideces sentimentaloides. Y, por si fuera poco, nos autofelicitamos por ser cada día más civilizados. Pero, sin embargo... algo sigue faltando.
Hoy, mientras escucho, re-escucho, comparto y disfruto Carried t
o dust con cuanto desprevenido se cruza en mi camino, siento que lo mejor que pude hacer fue dejar de protegerme. Apartar las bufandas, los abrigos y el miedo. Sufrir, dejar que el dolor tuviera su espacio, sin negarlo. Creo que sólo así puedo decir honestamente que estoy en condiciones de volver a empezar, de volver a creer.Gracias a Ale, Ozzy, Vane, Enver, Jean. Gracias a todos los que, de una u otra manera, me hicieron sentir su aprecio y apoyo. Para ustedes son estos dos joyas de uno de los mejores grupos (quizás el mejor) del momento: Garden ruin (2006) en el que Joey Burns y John Convertino, se alejan un tanto de lo que venían haciendo para explorar sonidos más alternativos, e incluso más radiales, y que pasa de la sorpresa a la adicción, y Carried to dust (2008) sin duda, el mejor disco editado este año.
Hay que imbuirse, dejarse atrapar, disfrutar a fondo desde ese hermoso homenaje a Victor Jara con el que comienza el disco; aprenderse de memoria Inspiración, ese bolero que inicia con unas trompetas impresionantes, al mejor estilo mexicano que tanto han explorado los muchachos de Calexico. O bien, reconocer la voz inconfundible del bueno de Sam Beam (Iron & Wine) en House of Valparaiso.
En fin, hay que dejarse atrapar, sin temor. Al fin y al cabo, de eso se trata ¿o, no?
Saludos.

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Pd: para leer un comentario más técnico sobre Carried to dust y menos desvaríos, recomiendo darse una vuelta por elojocritico.net



Visto en Chistes diarios

Haunt of horror II y II, E A Poe - Richard Corben
Publicado por mefistum en 22:31 Etiquetas: Comics 25 junio 2008
En el post acerca de Edgar Allan Poe, además de los libros, comentaba sobre este comic que toma algunos de sus relatos como punto de partida para ser recreados por la genialidad de Richard Corben. La diferencia fundamental con otras adaptaciones, la encontramos en el hecho de que se incluyen los cuentos originales y a continuación, la visión de Corben, lo que nos permite calibrar de inmediato lo que se nos entrega. Buena idea.
Para no dilatar más la entrega, he aquí las dos partes que aun faltaban.
Para no dilatar más la entrega, he aquí las dos partes que aun faltaban.

Haunt of horror II y III (Pdf)
Haunt of horror II Y III (Jpeg)



Visto en Fonditos

Uno de los mayores defectos sociales de un hombre inteligente es el de, precisamente, no ocultar ese don. Para colmo, si se es lo suficientemente descarado y valiente como para aprovecharse de esa inteligencia y disparar a diestra y siniestra, burlándose de moros y cristianos, sin el más mínimo decoro ni respeto por las rancias costumbres ni los manuales de lo aceptado por la gente "de bien", entonces, tarde o temprano, esos mismos que se acercan para alabar cínicamente, aprovecharán cualquier resquicio, por rebuscado que sea, para descargar toda su ira contenida y malsana.
Cuentan que muchos de los que aprovecharon la acusación de "indecencia grave por una comisión inquisitoria de actos homosexuales", en contra del escritor irlandés, solían acercársele a llenarlo de elogios cuando su exquisita ironía e ingenio maravillaba a gran parte de Europa. No me extrañaría que varios de ellos fueran parte de los que le pedían a Wilde que amenizara sus veladas con sus historias y su presencia. La hipocresía y el cinismo son tan fundamentales en nuestras socieda
des que si nos quedáramos sin esas cualidades, habría que refundar todo nuestra cultura; demasiado trabajo, mejor sigamos como estamos, total, a nadie parece molestarle demasiado.
Lo primero que leí de Wilde, fue El crimen de lord Arthur Saville y cuando aun no me recuperaba del regocijo que provoca la lectura de esa tomadura de pelo a la sociedad conservadora, me embarqué en El fantasma de Canterville y desde ese momento, todo se convirtió en un viaje sin retorno.
Ya se sabe que hasta en sus cuentos que son considerados para niños (El príncipe feliz, El ruiseñor y la rosa, El gigante egoista, etc), él dejaba en claro ese desprecio por las falsedades y aprovechaba de criticar, con mayor o menor evidencia, lo que aun hoy es considerado normal y aceptable. Para muestra, lo siguiente:
Según él, por esas cosas que tiene Dios a veces, un buen día se le ocurrió perdonar a Judas. El pobre ya había pasado demasiado tiempo al calor de las fogatas infernales así que, el supremo creador de todo lo habido y por haber, en su magnánima bondad, decidió cambiarlo de barrio y enviarlo al cielo.
¡Qué felicidad la de Judas! el tipo no cabía en si de alegría, a medida que recorría su nueva casa (el Paraíso, of course), abrazaba y saludaba efusivamente a cuánto ser desprevenido se le cruzaba en el camino. El gozo llegó a niveles cuasi orgásmicos cuando se encontró con sus antiguos compinches apóstoles y para qué hablar acerca del abrazo con la Magdalena.
Pero de pronto el rostro se le ensombreció al bueno de Judas, a la distancia había visto que se acercaba el mismísimo Jesús con la intención clara de saludarlo y, antes de que eso ocurriera, el Iscariote metió rápidamente las manos en sus bolsillos para no verse en la obligación de estrecharlas con quién, a sabiendas, lo dejó pecar.
¡Grande Wilde!

Cuentan que muchos de los que aprovecharon la acusación de "indecencia grave por una comisión inquisitoria de actos homosexuales", en contra del escritor irlandés, solían acercársele a llenarlo de elogios cuando su exquisita ironía e ingenio maravillaba a gran parte de Europa. No me extrañaría que varios de ellos fueran parte de los que le pedían a Wilde que amenizara sus veladas con sus historias y su presencia. La hipocresía y el cinismo son tan fundamentales en nuestras socieda
des que si nos quedáramos sin esas cualidades, habría que refundar todo nuestra cultura; demasiado trabajo, mejor sigamos como estamos, total, a nadie parece molestarle demasiado.Lo primero que leí de Wilde, fue El crimen de lord Arthur Saville y cuando aun no me recuperaba del regocijo que provoca la lectura de esa tomadura de pelo a la sociedad conservadora, me embarqué en El fantasma de Canterville y desde ese momento, todo se convirtió en un viaje sin retorno.
Ya se sabe que hasta en sus cuentos que son considerados para niños (El príncipe feliz, El ruiseñor y la rosa, El gigante egoista, etc), él dejaba en claro ese desprecio por las falsedades y aprovechaba de criticar, con mayor o menor evidencia, lo que aun hoy es considerado normal y aceptable. Para muestra, lo siguiente:
Según él, por esas cosas que tiene Dios a veces, un buen día se le ocurrió perdonar a Judas. El pobre ya había pasado demasiado tiempo al calor de las fogatas infernales así que, el supremo creador de todo lo habido y por haber, en su magnánima bondad, decidió cambiarlo de barrio y enviarlo al cielo.
¡Qué felicidad la de Judas! el tipo no cabía en si de alegría, a medida que recorría su nueva casa (el Paraíso, of course), abrazaba y saludaba efusivamente a cuánto ser desprevenido se le cruzaba en el camino. El gozo llegó a niveles cuasi orgásmicos cuando se encontró con sus antiguos compinches apóstoles y para qué hablar acerca del abrazo con la Magdalena.
Pero de pronto el rostro se le ensombreció al bueno de Judas, a la distancia había visto que se acercaba el mismísimo Jesús con la intención clara de saludarlo y, antes de que eso ocurriera, el Iscariote metió rápidamente las manos en sus bolsillos para no verse en la obligación de estrecharlas con quién, a sabiendas, lo dejó pecar.
¡Grande Wilde!

Libros



Creo que el primer libro que uno lee en su vida puede llegar a ser determinante en nuestra futura agenda lectora. Por ejemplo, si comienzas leyendo libros de bolsillo o aquellos que se venden como la "gran revelación de la temporada" o "el libro que nadie puede dejar de leer", lo más probable es que termines con varios Best sellers de autores execrables ubicados en algún lugar visible, pero con muestras claras de nunca haber sido abiertos.
La otra opción es que tu biblioteca se componga de libros ajados y viejos en su mayoría, pero disfrutados al máximo y, en muchos casos, releídos en más de una ocasión intentando encontrar entre sus páginas recuerdos y emociones que a estas alturas no sabes si son verdaderas o sólo sueños.
Obviamente, mi colección personal se acerca más a lo último; un montón de ediciones compradas (si es que) de segunda mano o que he olvidado devolver. A propósito de esto, se dice que quién presta un libro es un huevón, pero el que lo devuelve, es doble huevón :)
Supongo que gran parte de culpabilidad en esto, la tiene este autor irreverente y con un sentido del humor tan fino y genial que le permitía reírse de su entorno y a la vez, criticar y plasmar con cercanía y veracidad la realidad que se vivía en su época.
Asumo que el encanto de la escritura de Twain, la magia de sus palabras y la oportunidad que ofrece de darle rienda suelta a nuestra imaginación, fue más que suficiente para que un mocoso de 9 años se viera atrapado con la lectura de su primer libro "sin monitos" para que, aun a estas alturas, continue buscando palabras y notas que trasunten honestidad.
Mark Twain es sin duda uno de los mejores embajadores de la cultura yanki, tal vez porque no pretendía serlo. Lo único que él quiso, fue escribir acerca de lo que vivía y sin querer, terminó escribiendo sobre muchos de nosotros.
Junto a mis atesorados Las aventuras de Tom sawyer, El príncipe y el mendigo y Las aventuras de Huckelberry Finn, pongo a disposición otros tres libros suyos: Un yanki en la corte del rey Arturo, El robo del elefante blanco y El hombre que corrompió Haydelburg.
Saludos.

La otra opción es que tu biblioteca se componga de libros ajados y viejos en su mayoría, pero disfrutados al máximo y, en muchos casos, releídos en más de una ocasión intentando encontrar entre sus páginas recuerdos y emociones que a estas alturas no sabes si son verdaderas o sólo sueños.
Obviamente, mi colección personal se acerca más a lo último; un montón de ediciones compradas (si es que) de segunda mano o que he olvidado devolver. A propósito de esto, se dice que quién presta un libro es un huevón, pero el que lo devuelve, es doble huevón :)Supongo que gran parte de culpabilidad en esto, la tiene este autor irreverente y con un sentido del humor tan fino y genial que le permitía reírse de su entorno y a la vez, criticar y plasmar con cercanía y veracidad la realidad que se vivía en su época.
Asumo que el encanto de la escritura de Twain, la magia de sus palabras y la oportunidad que ofrece de darle rienda suelta a nuestra imaginación, fue más que suficiente para que un mocoso de 9 años se viera atrapado con la lectura de su primer libro "sin monitos" para que, aun a estas alturas, continue buscando palabras y notas que trasunten honestidad.
Mark Twain es sin duda uno de los mejores embajadores de la cultura yanki, tal vez porque no pretendía serlo. Lo único que él quiso, fue escribir acerca de lo que vivía y sin querer, terminó escribiendo sobre muchos de nosotros.
Junto a mis atesorados Las aventuras de Tom sawyer, El príncipe y el mendigo y Las aventuras de Huckelberry Finn, pongo a disposición otros tres libros suyos: Un yanki en la corte del rey Arturo, El robo del elefante blanco y El hombre que corrompió Haydelburg.
Saludos.

Libros

Leía hace poco en algún lado, que si uno está triste, no es buena idea escuchar a Tindersticks porque tristeza puede convertirse en depresión. Me acordé entonces de una conversación trasnochada entre amigotes hace muchos años, en la cual alguien dijo que el disco que escuchaba mientras conducía por carreteras casi desoladas, era The Final Cut de Pink Floyd. Oir esos temas que deben ser los más melancólicos que ha compuesto Roger Waters, en lugar de deprimir a mi amigo, lo llenaba de energía.
Creo que el quid del asunto no es suponer que por preferir un tipo de música en especial, uno será más o menos propenso a ciertos estados de ánimo, sino que, y esto es una opinión muy personal, cuando se tiene la capacidad de escuchar un disco como el último de esta banda y reg
ocijarse como niño con juguete nuevo, y por si fuera poco, no sufrir ningún cambio anímico más que el de sentir que se está frente a una obra valiosísima, entonces, en ese momento, se siente la satisfacción de saber que nuestro caracter da para mucho más que rabietas momentáneas y actitudes de niño mal criado.
Tindersticks, como muchos grupos independientes, tuvo, y sigue teniendo, la osadía de intentar reinventarse continuamente. Tal vez sea la inquietud de los que no soportan el estancamiento o saber que siempre se puede hacer algo nuevo. Hay una búsqueda de autosatisfacción latente, un deseo de sentirse orgulloso con lo que se hace, si luego es del gusto de los demás, cuánto mejor, pero si no es así ¡qué se le va a hacer!
Al igual que aquel tan excelente como desconocido grupo que es Divine Comedy, Tindersticks basa sus composiciones en arreglos musicales de alto nivel, verdaderas orquestaciones avalados por la genialidad de sus integrantes, todos multi instrumentistas, y la inconfundible voz de Stuart Staples. Sería imposible confundirlos con otro grupo, sería una locura decir que suenan como tales otros.
Lo que no es una locura ni una imposibilidad luego de repasar una y cien veces The hungry saw, desde la belleza inicial de la intro hasta la repetición hasta el hartazgo del tema que da el nombre al disco, es quedar con la sensación de que valió la pena esperar desde Waiting for the moon del 2003 porque, a pesar de que aun no llegamos ni a mitad del 2008, ya estamos en presencia del mejor disco del año. Si en unos meses más aparece otro que lo supere, no tendré ningún empacho en cambiar de opinión, pero por el momento, ya tengo mi favorito.

Creo que el quid del asunto no es suponer que por preferir un tipo de música en especial, uno será más o menos propenso a ciertos estados de ánimo, sino que, y esto es una opinión muy personal, cuando se tiene la capacidad de escuchar un disco como el último de esta banda y reg
ocijarse como niño con juguete nuevo, y por si fuera poco, no sufrir ningún cambio anímico más que el de sentir que se está frente a una obra valiosísima, entonces, en ese momento, se siente la satisfacción de saber que nuestro caracter da para mucho más que rabietas momentáneas y actitudes de niño mal criado.Tindersticks, como muchos grupos independientes, tuvo, y sigue teniendo, la osadía de intentar reinventarse continuamente. Tal vez sea la inquietud de los que no soportan el estancamiento o saber que siempre se puede hacer algo nuevo. Hay una búsqueda de autosatisfacción latente, un deseo de sentirse orgulloso con lo que se hace, si luego es del gusto de los demás, cuánto mejor, pero si no es así ¡qué se le va a hacer!
Al igual que aquel tan excelente como desconocido grupo que es Divine Comedy, Tindersticks basa sus composiciones en arreglos musicales de alto nivel, verdaderas orquestaciones avalados por la genialidad de sus integrantes, todos multi instrumentistas, y la inconfundible voz de Stuart Staples. Sería imposible confundirlos con otro grupo, sería una locura decir que suenan como tales otros.
Lo que no es una locura ni una imposibilidad luego de repasar una y cien veces The hungry saw, desde la belleza inicial de la intro hasta la repetición hasta el hartazgo del tema que da el nombre al disco, es quedar con la sensación de que valió la pena esperar desde Waiting for the moon del 2003 porque, a pesar de que aun no llegamos ni a mitad del 2008, ya estamos en presencia del mejor disco del año. Si en unos meses más aparece otro que lo supere, no tendré ningún empacho en cambiar de opinión, pero por el momento, ya tengo mi favorito.

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