El grupo debuta como tal con Fuzzy de 1993, con Grant Lee Phillips en la voz y guitarras, Joey Peters en bateria y Paul Kimble a cargo del bajo. Desafortunadamente, entre comillas, el primer tema es The shining hour, alegre y juguetón pero que a más de alguien le habrá bastado para renunciar a la id
ea de escuchar el resto... entendible.
ea de escuchar el resto... entendible.
Todo cambia a partir de Jupiter and teardrop, el verdadero comienzo del disco a mi modo de ver. El tema es impresionante, desde el par de acordes iniciales potentísimos que dan paso a un bello rasgueo electroacústico y a la voz de Grant Lee, que por algo fue considerado en más de una ocasión entre los mejores vocalistas del rock norteamericano, hasta ese solo de guitarra eléctrica breve pero intenso, casi imperceptible en el tiempo, como una daga bien afilada que rebana tus sentidos sin causarte dolor.
Luego nos atrapa una seguidilla de temas cada cual mejor que el otro, una verdadera delicia para los melómanos como yo que intentan huir de las modas.
En lo netamente musical el grupo es un fiel exponente de lo mejor de la tradición norteamericana, con guiños evidentes a Neil Young, el actual amigo de George Bush (quién te viera...) y con letras que transitan entre la emociones desgarradas y el compromiso social.
Una mención especial merece el disco grabado en vivo en Londres en 1994, la intensidad de las interpretaciones le confieren un plus extra a canciones que de por sí ya eran de antología.
En lo netamente musical el grupo es un fiel exponente de lo mejor de la tradición norteamericana, con guiños evidentes a Neil Young, el actual amigo de George Bush (quién te viera...) y con letras que transitan entre la emociones desgarradas y el compromiso social.
Una mención especial merece el disco grabado en vivo en Londres en 1994, la intensidad de las interpretaciones le confieren un plus extra a canciones que de por sí ya eran de antología.