Hace unos días vi la última película basada en un libro de Stephen King, La niebla, que resultó, según mi humilde opinión, ser más entretenida y apegada al espíritu del libro de lo que se acostumbra a hacer. Desafortunadamente el final, aunque impactante, le quita buena parte del acierto a la adaptación, me parece que al eliminar el final abierto del libro se trastoca de forma fundamental la idea de fondo de la historia.Como no soy experto en cine (ni en ninguna otra cosa) no voy a tratar de profundizar en el tema para no quedar en ridículo. En cambio, si me manejo bastante en temas superficiales y como una forma de aliviar la ansiedad mientras espero que termine de bajar el capítulo 9 de esta temporada de Lost, voy a dedicarme al nunca bien ponderado arte de hablar y pontificar sobre algo basándose en rumores. ¡No es fácil eh! se requieren años de experiencia y de conocimientos inútiles .
Esto lo he contado en un par de ocasiones pero no está de más volver a repetirlo: como buen seguidor de Lost que me creo, durante un buen periodo de tiempo me dediqué a leer todo lo que podía sobre la serie y un buen día, me encontré con la noticia de que Stephen King también se había dejado atrapar por las peripecias de los perdidos en la isla misteriosa. Según el artículo que leí, el creador del payaso asesino quedó tan impactado al final de la primera temporada, que no pudo esperar como el resto de los mortales y, con el poder que da la fama, consiguió que JJ Abrams, creador de Lost, aceptara reunirse con él.
Luego de las consabidas palabras y elogios mutuos de buena crianza, el escritor, a punto de explotar de ansiedad, preguntó directamente a su interlocutor cuál era el secreto de la trama, en qué terminaba todo, ¡ah! Lo que Abrams le contó a King sólo lo saben ellos, pero debe ser algo que va más allá de las elucubraciones que suelen elaborarse sobre el gran misterio, porque el gran autor de novelas de miedo e ídolo de multitudes, estuvo a punto de besarle la mano (y no sólo eso) a J J.
Los elogios no se hicieron esperar: "¡eres un genio J J! ¡mi próxima mascota llevará tu nombre!" y cosas por el estilo. El guionista le pidió a King que guardara el secreto y este juro por el espíritu de Cujo que no hablaría por nada del mundo. Estuvo totalmente de acuerdo en que las tres temporadas proyectadas originalmente para desarrollar la historia eran las suficientes y adecuadas; no se podía hacer algo bien estructurado en menos tiempo y no era necesario extenderse más.
Pe
ro, cuando ya se despedían, y antes de ir a llorar sus penas por su falta de ideas originales, Stephen le hizo una advertencia a Abrams: si se llegaba a enterar de que la serie se alargaría más allá de lo pensado para sacar provecho económico, él daría a conocer públicamente la Madre de todas la verdades. J J aseguró que eso jamás ocurriría y que no había nada de qué preocuparse, que lo primero es la integridad de las obras y que más que el dinero, lo que vale, es el arte. Abrazos, apretones de manos y bienaventuranzas mutuas dieron por concluida la reunión.Hoy, como ya lo decía antes, estoy a la espera de un nuevo capítulo piratea... estee, compartido amablemente por un buen samaritano, de la cuarta temporada, y ya se sabe que ésta no será la última ni mucho menos. De hecho, se habla de que tal vez en la séptima u octava, se den visos ciertos del mentado secreto y no faltan los más aventurados que dicen que solamente en la saga, Los hijos de Lost, proyectada para el 2012, se sabría a ciencia cierta la verdad de la milanesa.
No sé qué tan creíble sea esto, pero si me atengo a la información que leí acerca del encuentro JJ - Stephen, no me queda más que asumir que tenemos para rato para llegar al climax. Por lo menos siento la satisfacción que en los primeros 8 capítulos de este año pasaron cosas más interesantes que en casi todo el año pasado.
Y bueno, toda esta perorata era para decir que pongo a disposición de aquellos que disfrutan de las narraciones de Stephen King, libros suyos que he ido recopilando con el paso del tiempo. Se incluyen clásicos como Carrie, La torre oscura, La niebla (que hay que leer si o si), It y muchos más. Además de relatos cortos del gran escritor, quien, a propósito, nunca cumplió con su amenaza de decir de qué se trata el secreto de Lost. Pero en fin, alguna razón tendrá para callar... o ¿quién sabe? tal vez los poderes de la isla sobrepasan la ficción.
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