
Escuchar a Talk Talk es enfrentarse a un proceso que es básico pero no siempre bien asumido ni aceptado: evolución. Entendido ésto como el deseo natural e irreprimible de huir del estancamiento, de la rutina, aunque eso signifique alejarse de la fama y las luminarias.
A la inversa de lo que ocurre con muchos grupos que se inician como proyectos interesantes y acaban enredados en la maraña de la industria musical, Talk Talk debutó con un disco, The party's over (1982), que se enmarcaba casi perfectamente en la onda comercial y light de aquellos años, aunque con la salvedad de letras más cuidadas y la excelente voz de Mark Hollis, y terminaron con Laughing stock (1991), último eslabón del grupo en una historia de evolución permanente y de desafío constante para quienes lo escuchaban.
Ya en su segunda producción, It's my life (1984) y de la mano de temas como el que da el nombre al disco, Such a shame o Renée, marcaron diferencia con sus pares. Esto se vio fortalecido aun más en Colour of spring (1986), en el cual comienzan a experimentar con sonidos cercanos al jazz, el ambient y pasajes totalmente inclasificables.
Este es uno de los discos más atesorables que he escuchado en mi vida y creo que resume perfectamente lo que fue Talk Talk. Desde el inicio con esos compases de solo de batería embrujador de Hapiness is easy, en el cual es casi paradojal escuchar a Hollis y su voz de sublime tristeza, decirnos que la felicidad es fácil, pasando por Life is what you make it, en q
ue nos grita a voz en cuello que los máximos responsables de lo que nos ocurra (o no) somos nosotros mismos y que basta de excusas, hasta Chameleon day y April 5th, donde el formato tradicional de canción pasa al olvido y se transforman en pensamientos inconexos susurrados sobre una nube de notas estremecedoras.
Si a ellos sumamos la belleza de I don't believe in you y Time it's time, con su progresión a niveles casi sinfónicos y su final apoteósico, obtenemos un disco redondo, perfecto, sin fisuras y que mostraba que el grupo se encontraba en un periodo de crecimiento y aprendizaje que los llevó a evolucionar más rápido que a la mayoría de sus seguidores.
Le siguieron Spirit of eden (1988) y Laughin stock (1991), aclamados por la crítica e ignorados por las masas y los programadores radiales, afortunadamente. Elaborados e inclasificables, son ambos experiencias totalmente nuevas que deben vivirse de todas maneras y en los cuales dejan en claro que los convencionalismos habían quedado atrás hace años y que, además, permiten que la voz de matices ilimitados de Hollis, se mueva totalmente a sus anchas.
Diez años de existencia plasmados en cinco discos, dos de los cuales, más uno en vivo, se encuentran pinchando donde dice Click. No está mal para iniciar la semana... creo :)
Notas post sueñum: Primero, la discografía completa se encuentra sumergiéndose en el enlace de mi nunca bien poderado foro Des-a-forados
Segundo, It's my life y Colour of spring tienen un par de bonus agregados por este humilde servidor. Se trata de singles que no fueron incluidos en los discos oficiales.
Y tercero, en unos días posteo el disco de Mark Hollis. Creo que se merece un post aparte.

ClickA la inversa de lo que ocurre con muchos grupos que se inician como proyectos interesantes y acaban enredados en la maraña de la industria musical, Talk Talk debutó con un disco, The party's over (1982), que se enmarcaba casi perfectamente en la onda comercial y light de aquellos años, aunque con la salvedad de letras más cuidadas y la excelente voz de Mark Hollis, y terminaron con Laughing stock (1991), último eslabón del grupo en una historia de evolución permanente y de desafío constante para quienes lo escuchaban.
Ya en su segunda producción, It's my life (1984) y de la mano de temas como el que da el nombre al disco, Such a shame o Renée, marcaron diferencia con sus pares. Esto se vio fortalecido aun más en Colour of spring (1986), en el cual comienzan a experimentar con sonidos cercanos al jazz, el ambient y pasajes totalmente inclasificables.
Este es uno de los discos más atesorables que he escuchado en mi vida y creo que resume perfectamente lo que fue Talk Talk. Desde el inicio con esos compases de solo de batería embrujador de Hapiness is easy, en el cual es casi paradojal escuchar a Hollis y su voz de sublime tristeza, decirnos que la felicidad es fácil, pasando por Life is what you make it, en q
ue nos grita a voz en cuello que los máximos responsables de lo que nos ocurra (o no) somos nosotros mismos y que basta de excusas, hasta Chameleon day y April 5th, donde el formato tradicional de canción pasa al olvido y se transforman en pensamientos inconexos susurrados sobre una nube de notas estremecedoras.Si a ellos sumamos la belleza de I don't believe in you y Time it's time, con su progresión a niveles casi sinfónicos y su final apoteósico, obtenemos un disco redondo, perfecto, sin fisuras y que mostraba que el grupo se encontraba en un periodo de crecimiento y aprendizaje que los llevó a evolucionar más rápido que a la mayoría de sus seguidores.
Le siguieron Spirit of eden (1988) y Laughin stock (1991), aclamados por la crítica e ignorados por las masas y los programadores radiales, afortunadamente. Elaborados e inclasificables, son ambos experiencias totalmente nuevas que deben vivirse de todas maneras y en los cuales dejan en claro que los convencionalismos habían quedado atrás hace años y que, además, permiten que la voz de matices ilimitados de Hollis, se mueva totalmente a sus anchas.
Diez años de existencia plasmados en cinco discos, dos de los cuales, más uno en vivo, se encuentran pinchando donde dice Click. No está mal para iniciar la semana... creo :)
Notas post sueñum: Primero, la discografía completa se encuentra sumergiéndose en el enlace de mi nunca bien poderado foro Des-a-forados
Segundo, It's my life y Colour of spring tienen un par de bonus agregados por este humilde servidor. Se trata de singles que no fueron incluidos en los discos oficiales.
Y tercero, en unos días posteo el disco de Mark Hollis. Creo que se merece un post aparte.



Cuenta la leyenda que a fines de los 60s, después de mucho insistir,
ento en adelante fue, literalmente, coser y cantar, apoyados en espectaculares presentaciones en vivo que incluían discos voladores descendiendo en el escenario, la tan ansiada consagración los acogió dulcemente. La consolidación total llegó en1979 con







