24 octubre 2012

Corto Maltés, Hugo Pratt

"Porque el sueño más real es aquel más distante de la realidad, aquel que vuela solo, sin necesidad de velas ni de viento." (Corto Maltés)

Según su biografía, Corto Maltés nació el 10 de julio de 1887 en La Valeta (Malta). Su padre era un marino británico procedente de Cornualles y su madre era una gitana, apodada "la niña de Gibraltar", nacida en Sevilla. Debido al Origen de su padre Corto Maltés es un súbdito británico. Su residencia oficial está en La Antigua, en las Antillas, pero su residencia preferida se encuentra en Hong-Kong. Corto Maltés vivió buena parte de su infancia en Córdoba.

Sin embargo, para quienes tuvimos la fortuna de crecer leyendo sus aventuras, Corto significa mucho más que estos datos biográficos. Él, con sus viajes por lugares exóticos y personajes de la más distinta ralea, es el cómplice ideal para la imaginación; esa que debe ser incentivada, motivada y hasta exigida. Nunca hay que dejar de soñar, a pesar de que a veces sintamos que las ilusiones ya no tienen cabida, que el pragmatismo es el camino a seguir.

Corto no es un súper héroe, no tiene poderes sobrehumanos ni aparatos ultra modernos que le faciliten las cosas. Él es un simple mortal que un día se dio cuenta que no tenía la línea de la fortuna en su mano y decidió hacerse una con una navaja. Eligió ser el creador de su propio destino. Se equivoca y acierta, cambia de estados de ánimo, políticamente incorrecto a veces, coqueteando con una deliciosa doble moral en ocasiones. Pero siempre profundamente humano y por eso, tan cercano y entrañable.

Nota: El post original lo escribí el 2008 y en ese momento estaba totalmente decidido a subir todo lo que había reunido acerca del cómic lo más rápido posible. Pero bueno, por uno u otro motivo, recién terminé ayer. Cosas que pasan.

En esta nueva versión, aproveché de ordenar los archivos para que se me hiciera más fácil su manejo. Arreglé un par que tenían fallas y empaqueté en uno solo algunas historias.

Por ejemplo:

Bajo el signo de Capricornio consta de 6 historias que fueron publicadas separadamente:

01 El Secreto de Tristán Bantam
02 Cita en Bahía.
03 Samba con Tiro-Fijo.
04 Un águila en la jungla.
05 Volveremos a hablar de aquellos aventureros.
06 Por culpa de una gaviota.

Lo mismo ocurre con Siempre un poco más lejos, Las Célticas y Las Etiópicas. En caso de querer tenerlas del modo original, basta con descomprimir el archivo, comprimir una por una las historias (están separadas en carpetas individuales) y cambiar la extensión a cbr.

Saludos.


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23 octubre 2012

Series online

Hace unos días, un conocido que tiene que guardar reposo por unas semanas con el fin de recuperarse de una operación, me pidió que le recomendara alguna serie de tv para no morir de aburrimiento. Le propuse, ingenuamente, que en lugar de eso aprovechara de leer. Es más, le ofrecí algunos libros pero he de admitir que la recepción a mi genial idea no fue tan entusiasta como esperaba.

Así que le hablé de un par de series que me gustan y me olvidé del asunto. Esa misma noche me llamó para pedirme que le mandara los nombres por mail porque no se acordaba de ninguno. Eso hice... un par de veces. Un par de pares, para ser sincero. La cuestión es que cada vez que enviaba un mail, se me ocurrían más datos que agregar. En cierto momento pensé que sería genial poder guardar todo eso en algún lugar, por si acaso. ¡Y, claro, pero si yo tengo dónde hacerlo! Me dije. Por eso escribo este post.

Antes de hablar de las series en sí, es bueno mencionar dónde las veo en línea. Sé que hay muchos sitios pero la mayoría no me dan confianza o me parecen un poco (por no decir bastante) chantas. Al final me he quedado con dos:

 - Mira The big Bang Theory La verdad es que no sé cómo se llama este sito. Dependiendo de la serie que veas, cambia el nombre y puse lo de Big Bang Theory como referencia. No hay una gran variedad de títulos pero carga muy rápido y no hay que poner códigos ni agregar plugins al navegador.

- Cuevana. Bastante más conocido, aunque también más lento y engorroso, pero con una variedad y cantidad enorme de series y películas. Hay que agregar el plugin de la página al navegador.

- MovieZet. Agrego éste, en el estilo de Cuevana, con instalación de plugin incluido. No lo he usado mucho pero parece interesante.

Sé que hay muchos más, pero como decía, son los que me gustan y dan confianza.

Ahora las series:

 - Game of Thrones. La adaptación a la tv de Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin. Me encanta. Una historia, que en realidad son muchas entrelazadas, y que, por eso mismo, te atrapa desde distintos flancos. Con actores de primer nivel con la fortuna de tener diálogos exquisitos e inteligentes.
Puede que no sea todo lo fiel que los lectores de los libros quisiéramos pero no hay que olvidar que los guionistas cuentan con el asesoramiento y beneplácito de Martin. Así que más que deformaciones de la historia, creo que hay que ver algunos cambios como posibles indicios de lo que se viene para el final de la saga. A propósito, no sería mala idea un post acerca de los libros.

- Breaking Bad. La historia de Walter White, su enfermedad terminal y su irrupción en el mundo de las drogas. Parece simple pero no lo es. La serie tiene esa extraña virtud de mostrarnos personajes tan reales y profundamente humanos que es imposible no terminar involucrados total e impúdicamente con ellos. Nos encariñamos con  algunos en un capítulo y al siguiente lo queremos patear de pura rabia.
Creo que quienes no le temen a las escenas de gran intensidad dramática ni a los tiempos  reposados en el desarrollo de la historia, se enganchan de inmediato.

- Homeland. Una serie yanki de espionaje, con la CIA y Al Qaeda involucrados, luego de la caída de las torres gemelas. Mmm. Pues, no pintaba muy atractiva, la verdad sea dicha. Imaginaba, de prejuicioso que soy no más, que aparecería George Bush VIII como héroe o cosas peores. Pero me equivoqué.
Más atraído por la calidad de los actores que otra cosa, le di una oportunidad. ¡Y tate! Sin darme cuenta estaba involucrado hasta la pituitaria. Debo admitir que hacía mucho que no sentía tal grado de tensión como me ocurrió un par de veces con esta serie. El momento aquel en que terminas de ver una escena sumamente álgida y exhalas para recuperarte un poco y recién te das cuenta que has estado aguantando la respiración. A eso me refiero.

- The Walking Dead. Aunque los lectores del cómic no estemos muy conformes con esta adaptación, hay que tener en cuenta que, al igual que lo que ocurre con lo de Canción de hielo y fuego, su autor está involucrado directamente en los guiones de la serie. De todos modos, gran parte de la segunda temporada me recordó a varias de Lost. Es decir, relleno, relleno y más relleno.
Tuvo un comienzo espectacular, con un primer capítulo de antología, pero luego, poco a poco, fue languideciendo hasta convertirse casi en un culebrón de media tarde. Sin embargo, los dos primeros capítulos de la tercera temporada han recuperado el nivel. Además, no deja de ser raro, curioso y tremendamente divertido ver zombis y gore en una serie de tv.

- Sherlock. Luego de ver unas lamentables adaptaciones al cine de los cuentos de uno de mis héroes de infancia, esta serie me hizo recuperar mi fe en la humanidad. Bueno, quizá no tanto, pero sí trajo paz nuevamente a mi alma.
Ambientada en la actualidad, pero respetando la integridad de la obra original y agregando detalles exquisitos (como los mensajes de texto que envía Sherlock a diestra y siniestra), la serie te deja con un buen gusto de boca y con deseos de ver más.
Lamentablemente, cada temporada (dos hasta la fecha), sólo cuenta con tres capítulos cada una. De todos modos, son de larga duración y disfrutas de principio a fin con los diálogos poco habituales y actores con un carisma pocas veces visto.

Por supuesto, hay un par más que me gustan, como The Big Bang Theory, o Dexter, que luego de una bajísima sexta temporada parece haber vuelto a recuperar su nivel. También, buscando en Cuevana, me encontré con The Wire, Roma y la excelente Luther. Aunque éstas dos últimas, lamentablemente, ya no están disponibles.

 
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21 octubre 2012

M Ward

La primera canción que escuché de M Ward fue Sad, sad song, y no pude evitar relacionarla con Tom Waits. Fue como escuchar al viejo Tom sin el ajetreo de decadas de noctambulismo, como si de pronto hubiese recuperado su gastada y roída garganta para volver a cantar como en sus inicios. pero fue sólo una impresión momentánea. Luego, a medida que conocía el resto de los temas de Transfiguration of Vincent (2003), me fui sorprendiendo y dejando llevar por esa voz calmada, sosegada y que no da vestigios sobre su autor.

Allí empezaron los problemas porque uno, sin querer o sin darse cuenta, necesita visualizar a quien escucha, si no tenemos la imagen inmediata, recurrimos a una fotografía, si esto no es posible, nos queda la opción de la imaginación. Es entonces que el inconsciente toma las riendas, y como buen inconsciente que es, no mide las consecuencias y se larga a re-crear o a re-armar el mundo y la realidad a su antojado gusto.


En este caso, mi imaginación no pudo estar más equivocada, jamás se me habría ocurrido que el tipo que se pasea en ese disco entre el blues trasnochado de Poor boy, minor key y el folk con tintes poperos de Helicopters, esgrimiendo una voz que no se puede encasillar, fuese un esmirriado muchacho con facha de hijo bueno que me recuerda al personaje de River Phoenix en Esa cosa llamada amor de Peter Bogdanovich, película casi de culto en un cerrado círculo familiar cinéfilo.

Como si fuera poco, cuando aun no convencía a mi inconsciente de que Ward no es barbón, ni usa lentes, ni muestra vestigios de una vida de reviente, se asoman a mis oídos la inquietante intimidad de Involuntary y la mejor versión de Let's dance de Bowie que hemos escuchado alguno de los dos (que a esta altura, ya somos la misma cosa) y mandan todos mis argumentos al tacho de la basura. Definitivamente, las fotos que encontré de Ward en la red... ¡son falsas! No puede ser que alguien que se ve tan joven logre conectar de esa forma con quien escucha, sobre todo con ese espacio en nuestro cerebro en el cual las cosas no se explican... se sienten.

La curiosidad mató al gato dicen, pero en este caso vale la pena arriesgarse y continuar conociendo lo que ha hecho este cantautor. Sobre su carrera discográfica, sus éxitos y popularidad en espacios reducidos de público; sobre su estilo y sus acompañantes, se puede saber y leer en muchas partes en la infinita vastedad de Internet, o en su página, M Ward music.

Y acerca de Transfiguration of Vincent, del excelente Post - War del 2005, o del reciente A Wasteland Companion, que son una muestra de consecuencia y buen gusto, podemos opinar todos nosotros porque, con el descaro que da la inconsciencia, los pongo a disposición de quien los desee.


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02 octubre 2012

Acerca del respeto y la religión

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30 septiembre 2012

Nick Cave

"Soy alto y soy delgado, de una altura envidiable y es sabido que soy muy atractivo desde un cierto ángulo y a una cierta luz". Si lo dice él mismo no hay por qué no creerle. En realidad no sé si será tan así, pero que la música de Nick Cave & the bad seeds es exquisitamente atrayente, no se puede negar.

Tal vez lo más atractivo de Cave, para mí, no sea su altura ni su perfil sino la satisfacción que me produce escucharlo cantar Hey Joe o All tomorrow's parties. Esas no son sólo nuevas versiones, son reconstrucciones de excelentes temas que ya me gustaban mucho pero que ahora, luego de oírlos desde su perspectiva, siento que estaban incompletos.

Este australiano con facha de malo destruyó el antiguo molde y creó uno nuevo a su gusto, rearmó los pedacitos y el resultado está teñido con la oscuridad y el desasosiego que sólo les puede imprimir alguien que no le teme al fracaso. Alguien que hace lo que quiere y no lo que esperan de él, que no necesita probarle nada a nadie.

Esa desfachatez se agradece en medio de un ambiente en que lo más valorado es 'ser un triunfador en la vida', aunque eso signifique pasar sobre cualquier principio ético (y estético). Después de todo, no es tan malo jugar a perdedor si eso nos permite dormir sin sobresaltos... o mantener la consecuencia con el arte y con la vida, como lo hace Nick Cave.


Kicking against...
 
Hey Joe
 
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03 agosto 2012

Ennio Morricone

Tenía trece años cuando intenté hacerme pasar por mayor de edad por primera vez... y no me resultó. De hecho, seguí fracasando por un buen tiempo hasta que una tarde de Otoño, luego de que en la boletería de un cine se rieran de mi cara de nerd y la pelusilla que cubría mi labio superior a modo de bigote, me encontré por casualidad con un grupo de amigos de mi barrio que se dirigían raudos hacia el mismo cine.

Sin pensarlo dos veces me les uní y en esta ocasión no hubo ningún problema para ingresar a ver El bueno, el malo y el feo. Sí, sí, lo sé, es una película que pasan habitualmente en la tele y la mayoría de nosotros ya la habíamos visto, pero en español, con esas traducciones en que la grosería más deleznable es maldito bastardo.

Recuerdo que al entrar a la sala quedaba uno totalmente enceguecido, generalmente ya había comenzado alguna de las dos películas que se iban rotando toda la tarde y lo único que se veía era la pantalla, el resto era sólo oscuridad. Ante eso, lo más razonable era esperar unos minutos hasta que la vista se acostumbrara. Lo más razonable digo, pero un puñado de adolescentes ansiosos lo menos que hacen en ese caso es razonar y los tropezones, porrazos y puteadas se convertían en la delicia de los demás espectadores. Pero bueno, era parte del encanto del cine de aquellos tiempos.

En esa ocasión nos quedamos hasta que nos echaron. Apenas comenzó el western made in Italy, mis amigos abrieron la mochila que llevaban y aparecieron como por arte de magia, unas amistosas cervezas en lata y unos extraños cigarros hechos en casa, que según me dijeron, les servía para disfrutar de mejor manera de la película.

Tal vez por esa costumbre que tiene el destino de entrelazar las cosas, sucedió que un amigo me prestó este fin de semana varios clásicos del cine, entre los cuales viene el debut de Clint Eastwood como el pistolero sin nombre, y además me enteré que a fin de mes nos visita Ennio Morricone. No creo que pueda ir a la gran capital para verlo pero por lo menos tengo su música, la misma que ahora les ofrezco y quién sabe, tal vez no sea sólo yo el que reviva agradables momentos.

Nota: el disco trae 20 temas pero le agregué 5 más que a mi me gustan mucho. Es decir, además de piratearlo, lo estoy modificando... no sé dónde voy a parar.



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La Teoría del Remo

Esto es genial, lo robé de Infinitos Mundos, disfrútenlo.

En el año 2003 hubo una competencia de remo entre un equipo chileno y otro japonés.

Se dio la partida y el equipo japonés tomó rápidamente la delantera, llegando a la meta una hora antes que el equipo chileno.
A raíz de lo anterior, la directiva nacional analizó las causas de tan bochornosa presentación.

La conclusión:

En el equipo japonés había un jefe y diez remeros, mientras que en el equipo chileno había un remero y diez jefes.

En 2004 se repitió el torneo. Ambos equipos largaron y los japoneses tomaron la punta y llegaron a la meta.
Los chilenos lo hicieron con dos horas de retraso.

La directiva analizó la situación y llegó a la siguiente conclusión:

El equipo japonés mantenía su estructura, es decir, un jefe y diez remeros, mientras que el equipo chileno, después de las medidas tomadas, estaba compuesto por un Jefe General, dos asesores, siete jefes de área y un remero.

La directiva llegó a la conclusión que el remero era incompetente.

En el verano del 2005 se repitió nuevamente la competencia.

El equipo chileno estaba dotado de alta tecnología, pero nuevamente, el equipo japonés llego primero a la meta y los chilenos solo lo hicieron con cuatro horas de retraso.

La Directiva analizó la situación y concluyó lo siguiente:

El “team” japonés mantuvo su composición, un jefe y diez remeros.

El chileno, tras una planificación estratégica optó por una solución más vanguardista.
El nuevo equipo se conformó por un jefe de división, tres jefes de área, dos encargados de planificación, cuatro vigilantes privados que no le quitaron los ojos de encima al único remero, a quien le quitaron todos los bonos e incentivos por los resultados anteriores.

Finalmente y tras largas conversaciones se acordó que:

“Para el 2006, el remero será de una empresa externa de Outsourcing, ya que se observó en él, cierto relajo, sobre todo al momento de llegar a la meta.
El remero es reactivo en lugar de proactivo, flojo y no se apegó a la misión, visión, objetivos, estrategias y tácticas del sistema. Y por si fuera poco, no supo trabajar en equipo”.

Cualquier similitud con la “realidad”, es exactamente eso….


¡Gracias Cata!
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11 mayo 2012

Robert Wyatt Comicopera

Hace un par de semanas tuve la intención de poner este disco en el blog y, aprovechando que tenía de visita a mi amigo Tato, experto en jazz y rock progresivo, me dediqué a escribir algo. Inspiradísimo me encontraba hasta que en cierto momento, sepa Dios por qué, tuve la incauta idea de preguntarle a este ser cómo definiría la música de Wyatt. ¡Gran error!

- Jazz, puh hueón - fue la amable respuesta. No sé qué cara pondría yo que agregó - Ya, ya, está bien, jazz fusión... ponle así.

Lo que siguió después mejor no lo cuento porque entre frases mías acerca de la poca voluntad al momento de responder de forma decente (entre otras cositas que dije) y recriminaciones y epítetos que aludían a ignorancias varias, se me acabaron las últimas dos cervezas que me quedaban y con ellas las ganas de seguir escribiendo.

Hoy, solo, mientras escucho esa voz definida como el sonido más triste del mundo cantando Just as you are junto a Mónica Vasconcelos y acompañados por la guitarra de Paul Weller, me convenzo de que hay tipos a los cuales las calificaciones les quedan chicas.

No hay forma de encerrar a alguien como Robert Wyatt en cánones establecidos, eso sería ir en contra de su naturaleza. Sería como pensar que el accidente que lo confinó a una silla de ruedas de por vida, limitó sus capacidades creativas.

Comicopera, dividido en actos como serie antigua de televisión, es inasible. De pronto recuerda a Rock bottom, con canciones como la ya mencionada Just as you are y Stay tuned que estremecen y si te encuentran mal parado, te desequilibran. Por momentos experimenta, como siempre lo ha hecho por lo demás, en Out of the blue o se dedica a viajar, por Jamaica en On the town square, Italia en Del mondo o por nuestra memoria adolescente-antisistémica-rebelde en Hasta siempre comandante, el tema aquel de Carlos Puebla dedicado al Che Guevara.

Los tiempos cambian, el escepticismo y ciertos aires de maldito cinismo le van quitando espacio a la ilusión y al romanticismo y, tal vez por eso mismo, me veo atrapado por A beautiful peace y A beautiful war de principio a fin, hasta la última sílaba y la última nota... cosas que pasan.

Gran disco de este genio con cara de pelusón, que es capaz de cantar Comfortably numb junto a David Gilmour, mascando chicle y creando una versión totalmente fresca y exquisita para ese temón de Pink Floyd, en el dvd del ex guitarrista del mejor grupo de la historia del rock.

Recomiendo leer esta entrevista a Wyatt, publicada en El País.com, sólo para fanáticos.

Just are you are

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30 abril 2012

Quelentaro

- Tienes que incluir a los viejos, amigo mío - me dice Panchito por enésima vez y asumo que a medida que el vino se vaya acabando me lo dirá con mayor frecuencia.
Más tarde vuelve a la carga
- ¿Te acuerdas cuando cantábamos sus canciones? vamos no te hagas el huevón si a ti aún te emociona Del huerto.
¡Cierto es! Cómo no emocionarme con esos versos que parecen haber sido escritos para expiar un dolor que se me había quedado enredado en el pecho.

Ayer fue tarde toda la tarde, te esperaba, no venías...
harto no venías...
tú andabas haciendo doler las cosas.

Siempre pensé en incluir a los viejos, a sus amigos. Porque el bueno de Panchito es amigo personal de los hermanos Guzmán y cuando le dije que me traería la música de mi ex blog de folklore para acá, comenzó con una campaña proselitista en su favor. No era necesario hacerlo pero no se lo digo, lo dejo que se angustie y siga invitando los tragos. Tampoco le digo que no es desde la tristeza ni desde al dolor que deseo escribir algo acerca de sus queridos amigos, sino que desde la poesía, esa que desbordan a montones estos dos hermanos que parecen tener recursos infinitos al momento de involucrarnos con su arte.

La misma poesía que alguna vez me ayudó a entender que ya era hora de desandar un cariño y que no era el único que tenía miedo de vivir una ausencia a solas. Que con el tiempo todo, todo cambia, y que llega un momento en el cual ya no duele pensar un nombre.

Hay que pasar por muchos dolores y confrontaciones con uno mismo para tener el valor de reconocer que el mayor miedo que se puede tener es el de quedarse solo, que hay pocas cosas que asusten tanto como el temor de ser olvidado.

Yo, yo que hice mi vida entera luchando por los rincones,
yo que he llorado en silencio
yo que he dejado cariños secándose en el camino
y me he jugado la vida con unos vasos de vino
¡le tengo miedo al olvido!

La voz de Gastón es inconfundible, es parte de la historia auditiva de este ingrato país. Por momentos es la rabia, la rebeldía, la lucha constante y el compromiso con ideales que nunca se pierden aunque el cinismo gane cada día más espacio.

A veces es el amor, el cariño sin límites por nuestros seres queridos, como así también es la tristeza, aquella que nace de la sensación ineludible de que por más que lo neguemos, nuestro temor más profundo está allí, esperando.

Tengo un temblor en las yemas y hay de tenerlas vacías
no tengo un cuerpo en las manos que dé vuelo a las caricias
no hay una mano que apriete, no hay una mano que entibie
a veces voy como un ciego por el frío de la vida.

Creo que lo mejor que puedo hacer es no seguir devanándome los sesos intentando escribir algo que esté a la altura de los amigos de mi amigo, eso es imposible, y lo más probable es que termine enredándome... aún más. A quienes todavía no conocen a Quelentaro, les pido que se den el tiempo de escuchar Leña Gruesa (1969), Buscando siembra (1995) y El poder de Quelentaro (1999) y permitan que los atrape la poesía, la originalidad, la fuerza y la honestidad que emanan a raudales de cada canción de los viejos. Les aseguro que no será tiempo perdido, por el contrario, será tiempo ganado.



Leña Gruesa
Buscando siembra
El poder de Quelentaro

Lonconao



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21 abril 2012

Francesca Ancarola, Lonquén

En muchas ocasiones, cuando me enfrento a la tarea de componer (sí, componer, presumo de músico), me asalta la inquietud de por qué lo hago. Es algo que me cuestiono a tal punto, que la mayoría de la veces resulta en un intento frustrado.

Ante tanta frivolidad, música ligera, carente de sentido, vacía, me reconforto con el consejo desinteresado de un amigo: “si vas a hacer algo, hazlo con honestidad”. Y es en ese momento en que intento conectarme con mis vivencias, con aquello que se aloja en nuestro inconsciente, cuando surge la voz auténtica, portadora de una verdad esencial y poderosa… la voz de Víctor Jara.

“Que el canto tiene sentido, cuando palpita en las venas del que morirá cantado las verdades verdaderas”, es mucho más que la premonición de su ominosa muerte, es una declaración de principios. Para quienes asumimos una labor creativa, ya sea desde la música, poesía, pintura, etc., el canto de Víctor adquiere total vigencia y nos revela a un cantor popular más vivo que nunca.

Dicen que no hay que temerle a las influencias, pero a veces huimos de ellas en un intento absurdo de escaparnos de algo que llevamos dentro. Con la música de nuestra tierra me pasa esto, cada cierto tiempo siento la necesidad de volver a ella y he llegado a un momento en mi vida en que ya no escapo, por el contrario, siento que le debo mucho y además que necesito de ella.

Creo que algo similar le debe ocurrir a Francesca Ancarola. Además, al escuchar Lonquén, su último disco, y sorprenderme por el respeto pero a la vez, por la libertad creativa al momento de entregarnos nuevas y refrescantes versiones de los temas de Victor, siento que se confirma esa conjetura.

Dedicado completamente al gran cantautor y folklorista chileno, Lonquén conjuga magistralmente diversos estilos y formas musicales en una acertada selección de canciones, en donde destaca la versátil voz de Ancarola: sutil, lírica y hasta rockera.

Es reconfortante confirmar que la intolerancia y el odio sólo disfrutan de triunfos momentáneos. Pensar que asesinando cobardemente a alguien que se encuentra indefenso significaría acabar con su legado, es una ilusión que sólo cabe en la cabeza de quienes ven el mundo en blanco y negro. Victor Jara sigue aún presente entre nosotros... discos como este, lo confirman.




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05 enero 2012

Elliott Smith, voy quemando los puentes que cruzo

"Afiló la navaja, héroe cobarde al menos,
cerró los ojos, no dudó un instante
y apretó la carne... sangró su pecho"
(Sobre la cuerda floja, Fito Páez)

"Estás llenando el blog de perdedores", me comenta un amigo. Por otra parte, alguien muy especial me dice: "a mí me gustan los beautiful losers, así que dale no más".

Nunca pretendí que esto fuera así, la idea era compartir algo de la música que tengo y que, a pesar de saber que no es del gusto mayoritario, suponía que a más de alguien podría interesar. Esto acompañado con una leve reseña o descripción de los discos, y si se daba la oportunidad, un poco de sentido del humor, sin exagerar, sólo mintiendo lo justo y necesario.

No sé en qué momento exacto empecé a escribir descaradamente de mí, cuál fue el instante aquel en que entendí que la única manera de transmitir lo que me provoca una canción, era dejando de lado el pudor, el sarcasmo y la ironía, bajar las defensas y mostrar, aunque imperceptiblemente, las heridas que alivia la música.

Porque, por ejemplo ¿de qué otro modo podría pedirle a alguien que no conoce a Elliott Smith, que se dé el tiempo de escucharlo?. Si digo que probó cuanta droga se le cruzó en el camino no creo que logre mucho, tampoco diciendo que él mismo reconocía que para disimular lo que lo carcomía por dentro, buscaba ayuda en el trago, o que se convirtieron en habituales sus entradas y salidas de establecimientos siquiátricos.

No ganaría nada hablando de su niñez dolorosa, con un padrastro abusivo, "Charlie te golpea semana tras semana, y cuando crezcas serás un monstruo" cantaba. Aunque una persona que es capaz de crear una fundación para la protección de niños maltratados antes de morir, ya no se convirtió en un monstruo.

En lugar de todo eso, sería mejor decir que lo entiendo perfectamente cuando canta High times y dice "estoy aburrido de intentar cambiar tu mente, cuando es tan fácil desconectar la mía" y el tema, que comienza con suavidad, se va transformando en un grito desesperado de alguien que sólo desea sentir sinceridad. Alguien que entendió que las cosas hay que hacerlas con honestidad, respetándose a si mismo y no intentar cumplir con las espectativas de otros.

A pesar de las drogas, del alcohol y los desvaríos, cuando Elliott Smith tomó la decisión más importante de su vida estaba totalmente consciente de lo que hacía. La autopsia que se le practicó determinó que se encontraba limpio de sustancias extrañas al momento de morir. Sabía exactamente lo que estaba haciendo cuando tomó el puñal con el que atravesó su corazón en dos ocasiones.

"Hagan las cosas sólo por amor, que el que trabaja en lo que no ama, aunque lo haga todo el día, es un desocupado" dice el maestro Cabral. Creo que si te entregas en lo que haces, si te apasionas por lo que amas, si expones tus emociones aun a riesgo de salir herido, más de alguien lo agradecerá.

Tal vez por eso tantos chicos repasan una y otra vez las letras de este cantautor que odiaba su cara y se sienten identificados con lo que leen. Por lo mismo siguen escribiéndose cosas tan sentidas como Los diez motivos por los que odio a Elliott Smith, y definitivamente, ésta es la razón por la cual yo no creo que este blog esté lleno de perdedores... sino todo lo contrario.

Los discos que pongo a disposición de quienes quieran disponer de ellos son XO de 1998, lleno de guiños a Lennon y McCartney, junto a New moon, disco doble en el que Elliott se acompaña, principalmete, sólo por su guitarra, como en sus comienzos. De todos modos, si alguien se interesa por el resto de su discografía, basta con comunicarse conmigo.




Descarga: XO
Descarga de New Moon: Cd 1, Cd 2


Pitseleh


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